Cuando porfin pienso que ya me he olvidado de tí, derrepente llegas tú y me sonríes. Me quedo en blanco... Recuerdo todo lo bonito que pasamos, todo lo que pasé por tí, las primeras miradas, las primeras conversaciones, los primeros tonteos... Cosas que nunca más van a repetirse, nunca. El mundo se me cae a los pies. Recuerdo una a una, cada una de tus jodidas y perfectas sonrisas... Dudo de todo y dudo sobre todo de que me haya olvidado de ti, de tus gilipolleces y ñoñerías. Caigo en que es verdad, que todos tienen razón, que sigues ocupando aún demasiado espacio en mi corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario