Que
no tenían apenas nada en común, pero cada uno era lo que al otro le faltaba, la
sonrisa que necesitaban en sus días grises, la niñez y la madurez de cada uno,
los sueños y esperanzas desaparecidos. Eran tan diferentes… Pero juntos daban
sabor a la vida de una manera asombrosa, juntos eran capaces de todo y más.

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